Los riesgos son totalmente naturales e inherentes a la actividad del ser humano. Si bien existen actividades con un mayor índice de peligrosidad o riesgo, los accidentes o peligros como los incendios pueden darse también en el contexto de la cotidianidad y la vida en casa. Así pues, para minimizar estos riesgos y poder estar preparados en caso de que surja cualquier problema, la protección y la prevenciónserán ideales también en el hogar. Disponer de un extintor de mano para evitar daños humanos o materiales es una opción más que inteligente puesto que el extintor del hogar es un gran salvador de vidas y de bienes en caso de incendio.

Ubicación

Si usted es de los que ya dispone de uno o varios extintores para el hogar o el uso doméstico, es muy probable que se haya planteado ya la siguiente pregunta: ¿Dónde debo colocar mi extintor? Si bien parece tratarse de una pregunta sencilla y de fácil respuesta en la gran mayoría de casos acaba convirtiéndose en una gran duda sin resolver que puede acarrear problemas en caso de producirse un incendio.  Para que los extintores cumplan eficazmente su función deben ubicarse en zonas fácilmente visibles y accesibles, de forma vertical sobre soportes firmes y a no más de 1,70 metros del suelo. En la cocina el riesgo de incendio es siempre mayor y permanente así que el extintor se convierte en un elemento esencial que tener localizado en la cocina o muy cerca de esta.  Además de localizar extintores en la cocina como principal foco de peligrosidad, otras ubicaciones inteligentes para poner un extintor en el hogar pueden ser: el garaje, el cuarto de la colada o lavadora o bien optar por localizar un extintor por planta en caso de que se trate de un edificio con varios niveles.

Accesibilidad

El principal objetivo de la localización correcta de los extintores es el fácil acceso a estos para poder ser usados en el menor tiempo posible y así minimizar daños humanos y/o materiales. El extintor puede salvar una habitación, su hogar e incluso vidas perosólo si se usa en la primera etapa del fuego, cuando es pequeño y obviamente se puede manejar, y si el fuego no está nunca entre los habitantes de la casa y la ruta de escape de esta.  Para más seguridad siempre es recomendable tener un plan de escape para toda la familia y hacer simulacros dos veces al año. Asegúrese siempre de que las rutas de escape están despejadas y de que las puertas y ventanas de su hogar pueden abrirse fácilmente.

La prevención nunca es demasiada y con la seguridad no se juega.

Publicado: 22 de Diciembre de 2014