Cada año, miles de personas mueren debido a los incendios domésticos e industriales. Causando grandes daños a la propiedad y la vida, son una gran amenaza en todo el mundo. Una solución a esta amenaza es el uso materiales ignífugos.  Estos materiales proporcionan resistencia al fuego, sin embargo, no  significa que una estructura o material nunca pueden ser quemados, el material ignífugo da cierta cantidad de resistencia contra incendios. Dependiendo de la intensidad y la duración de un incendio, un material a prueba de fuego protege una cierta cantidad de tiempo, disminuyendo así daños a la propiedad y permitiendo tiempo de escape para la gente en un caso de un incendio. Así como también dan más tiempo para que las personas especializadas solventen el problema.

La Ignifugación se puede hacer para una gran diversidad de materiales y existen tres métodos fundamentales:

1.       Transformación molecular del material o reacción química: Este método está limitado al proceso de fabricación. Reservado a los plásticos y fibras sintéticas.

2.       Recubrimientos: Aplicación de recubrimientos sobre el material acabado e, incluso, colocado en su lugar de uso. Normalmente se aplica a madera y acero, llegándose al aislamiento por la aplicación de pinturas o spray de material ignifugante, donde una solución química simplemente se rocía o se pinta sobre el elemento destinado a ser aislado y se seca casi inmediatamente.

3.       Incorporación de aditivos inhibidores o Impregnación: Este es el tratamiento aplicable a textiles, generalmente son materiales absorbentes. Lo ideal es el uso de materiales naturales menos inflamables como la celulosa. En el caso de textiles para uso de interiores en muchos casos se usan soluciones ignífugas de ácido bórico y bórax mientras que textiles para ser usados al aire libre se sumergen en parafina clorada, resinas sintéticas clorados, o caucho clorado. El látex se puede añadir sobre la solución para evitar la pérdida de las sustancias químicas debido a la lluvia o el lavado.

Los materiales ignífugos por excelencia actualmente son: el amianto, el cemento y ladrillos refractarios, la lana mineral y el vidrio aislante.

Es importante que antes de proseguir con cualquiera de estos métodos consulte a un experto en protección contra incendios. Si tiene alguna duda o necesita hacer alguna consulta no dude en ponerse en contacto con nosotros ya sea a través de nuestra página web o por teléfono.

Publicado: 14 de Marzo de 2016